Implicar(se)
A veces la vida me recuerda al juego de la comba. De pequeña, cuando me tocaba saltar, me quedaba unos segundos observando cómo rodaba la cuerda para escoger el momento preciso en que debía entrar sin tropezarme, era el instante en que la cuerda aún no había llegado al suelo, pero casi, era... ¡Ahora!, y empezabas a saltar al ritmo marcado y a seguir la canción del juego pactado: "El cochecito lere, me dijo anoche lere... "(jajája, me rio al acordarme de lo absurdas que son algunas de las letras de los juegos infantiles, seguro que la mayoría tienen mensaje oculto).
Así de fácil era implicarse en el juego, salirse de él también tenía su técnica, similar, pero distinta a la de la entrada.
Hablando de implicación, me vienen a la cabeza unas palabras que leí de Fernando Savater:
"MAS QUE PARTICIPAR, IMPLICARSE"
"¿Cuál es la diferencia entre participar e implicarse? Pues mira, en unos huevos fritos con chorizo, la gallina participa y el cerdo se implica. Yo prefiero estar implicado..."
Estoy totalmente de acuerdo con él. La vida pide implicación, resbalarse por la superficie o quedarse a mitad del camino no lleva a ninguna parte, hay que entrar de lleno al igual que en la comba.
Yo me decanto por el cerdo; de cagamandurrias, correveidiles, mamones y gallinas, está el mundo plagado.
If there's no way of knowing where's the answer,
You should know if you need me by now, tell me how.
You saw me in the first place,
Who d'you think I am
How can you be so two-faced

