Astorga
Llegué a Astorga una tarde de agosto del 2005. Tras buscar refugio en el albergue municipal me dediqué a visitar tan encantadora localidad leonesa, a decir verdad quedé impresionada por la belleza de León y su provincia. Después de visitar el Palacio Episcopal, obra del arquitecto catalán Gaudí, y la catedral exteriormente Barroca, me dirigí a la plaza del Ayuntamiento. No pude contemplar como yo esperaba el edificio. ya que estaban montando un escenario justo enfrente del Ayuntamiento. Aquella noche se esperaba la actuación de Mago de Oz. Me senté en una terraza de la plaza y observé como iban construyendo el tinglado para el espectáculo que se produciría horas más tarde. Con certeza supe que acudiría a la actuación.
Fui a cenar algo ligero en una calle cercana a la plaza, me deleité con una buena tostada de pan acompañada del mejor embutido y queso de la zona y un buen vino riojano.
El concierto tenía que empezar a las 10 de la noche, a esa hora estaba yo puntual frente al escenario y la plaza a rebosar de gente cargada de bebida para organizar un botellón en toda regla. Los bares y tabernas de los alrededores estaban atestados, era imposible entrar y pedir una simple cerveza.
La actuación se retraso una media hora, valió la pena esperar, ya que, el despliegue de luz y sonido fue espectacular. La plaza estaba tomada por un montón de gente saltando, los decibelios resonaban más allá del lugar y yo, por un rato, me dejé llevar por la emoción y los acordes de la música. Al día siguiente tenía que madrugar para continuar el Camino, no podía quedarme hasta el final de la actuación, así que decidí que esperaría a que sonara mi canción preferida, Fiesta pagana, para luego retirarme e ir a descansar.
Sonó la canción, fue el momento más álgido del concierto, de buena gana me hubiera quedado hasta el final, no podía ser, pues a la mañana siguiente debía tomar camino a Ponferrada.
Me fui de la plaza dando un paseo hasta el albergue, di un rodeo para acercarme a la muralla y desde allí contemplar los Montes de León. Sabía que tenía que cruzarlos para llegar a mi destino, sabía que me esperaban tramos duros y también sabía que a la noche siguiente pernoctaría en un lugar remoto de los montes donde me encontraría con alguien que se hacía llamar "El último Templario", pero eso ocurriría al día siguiente y el encuentro con el Templario es otra historia que algún día os contaré.
Ponte en pie
alza el puño y ven
a la fiesta pagana
en la hoguera hay de beber
de la misma condición
no es el pueblo ni un señor,
ellos tienen el clero
y nosotros nuestro sudor






earendil dijo
Esa Fiesta Pagana y en un lugar como Astorga debe ser mejor de lo que relatas... je je qué envidia...
Yo sólo he estado en León, pero hacía tan mal tiempo que no pudimos ir a las Fiestas de Astorga que eran ese fin de semana...
Me parece que estuve en 2003, y recuerdo un montón de sensaciones estupendas al llegar a esa gran ciudad... La próxima que suba al norte, no me quedaré sin ver Astorga...
Arrivederci !
6 Febrero 2009 | 10:29 PM