La transformación
Se acerca el momento de la verdad, el momento de incorporarme a mi puesto de trabajo.
Dejé de trabajar un 15 de julio del 2004 y vuelvo a incorporarme un 28 de julio del 2008, cuatro añitos de vacaciones, no está nada mal.
La verdad me da un poco de pereza “volver a empezar”, de vez en cuando siento un cosquilleo en el estomago al pensar en la novedad, en el cambio de hábitos que tendré que experimentar, en los nuevos horarios… Sinceramente, lo que siento, es vértigo.
Por un lado me apetece y, por otro, siento la obligada nostalgia al despedirme de un ritmo de vida en donde he experimentado una profunda sensación de libertad.
Estoy contenta por el tipo de trabajo que voy a desempeñar y del horario: jornada intensiva y flexible, debo realizar 7 horas al día. En principio me interesa empezar temprano, horario normal de oficina, o sea, de
En fin, que me estoy preparando para asumir una transformación. Esta semana es la última como mujer “desocupada” e intento disfrutarla al máximo.
A veces, tengo la sensación de que es una forma de “hipotecarse” la vida: de lunes a viernes y de
Me siento como cuando era niña y terminaba las vacaciones y se acercaba el día de volver al colegio, las ganas que tenía de reencontrarme con mis compañeros, de ver los libros nuevos, de estrenar libreta, lápiz, goma…ese primer día en que todo olía a novedad.
El lunes me dirigiré al trabajo, cruzaré la zona Metropolitana, pensaré en Melanie Griffith interpretando a Tess en Armas de mujer, ella tomaba un ferry y yo un tren, ella quería dejar de ser secretaria y yo me conformaré en ser “la secretaria de”, por el camino tararearé una canción:
Let the River Run
Let all the dreamers…








bruxana dijo
Hola Lluna:))
Excelente la "banda sonora" elegida: me encanta esta canción. Y la peli la re-veo con mucho gusto cuando la repiten en la tele (y no sólo por lo buenorro que estaba Harrison Ford en esa época, lo admito).
Reconozco la sensación que describes. La reconozco y la añoro...
En mi caso, la oficina la cerramos a principios del 2005, por lo que son tres años y medio "sin horario fijo". Que no totalmente desempleada (sin ingresos de ningún tipo llevo desde noviembre del año pasado. Qué horror) porque he seguido trabajando en mi sector... solo que por libre y sin horarios "obligatorios". Y como entre el verano del 05 y julio del año pasado encadené 5 cursos del INEM... digamos que las mañanas casi siempre han estado "entretenidas"...
Pero reconozco el vértigo. Porque a mí también me asalta cuando pienso que en cualquier momento tengo que empezar otra vez a trabajar con horario (más que nada, porque de mis "fondos" no tengo ni para llegar a final de año. Vamos, ni dejando de comer). Y por un lado, pienso que què bien: de nuevo tener que levantarme a poco más de las ocho (si vuelvo a mi sector, lo normal es abrir entre las nueve y las diez y media, según empresas), mis gestiones telefónicas, mis visitas/recados a organismos públicos y privados relacionados, mis clientes, mi vestimenta "formal", mis tacones, mis medias que se hacen carreras, mi hora de acostarme obligatoria...
Pero, por otro lado... De pronto, aterrizo y pienso que igual no vuelvo a trabajar en mi sector. Y que, aunque lo haga, seguro que no tengo un puesto de tanta responsabilidad como el que dejé. Que en este tiempo las cosas y las personas han variado mucho y ya no me conoce casi nadie (ó sí, no estoy segura y el vértigo también es ése). Que la oficina no será ese sitio donde yo hacía y deshacía y las cosas estaban donde yo las había puesto, y si tenía que salir a la farmacia, a comprar fruta ó a que me diera el aire...no tenía más que decir que "ahora vuelvo"...
Y, lo peor: que igual me he acostumbrado a estas "vacaciones" raras..., yo, que en 14 años no supe qué era eso (algún día suelto en agosto, sin poder hacer planes de viajes) e igual el aterrizaje en el mundo laboral es sin paracaidas. Ó, peor, descubro que lo que antes me encantaba (soy una rara a quien le gusta su trabajo) ahora me parece una condena en una cárcel que desconozco...
Pero seguro que a tí te va muy bien. Seguro, segurísimo. Que empiezas en "leo" que es el signo del empuje y el atrevimiento ;)
Besos, guapa:))
22 Julio 2008 | 06:54 PM