"Sin peto y sin espaldar"
Vivir es una aventura diaria, cada día que despertamos es una apuesta a lo desconocido, aún creyendo que todo está bajo nuestro control y que hay un orden preestablecido.
La vida no deja de sorprendernos y ojalá fuera siempre gratamente, pero las vicisitudes que nos acechan se presentan de todos los colores.
Vivir es un “arte”, eso dicen, yo diría más bien que aprender ese “arte” es vivir y aprenderlo no es nada fácil.
A mí, personalmente, la experiencia de vivir me ha “enseñado”, que incluso enfrentándote a circunstancias semejantes, no sirve el mismo comportamiento, la misma actuación, porque los casos, aunque semejantes, siempre son distintos, lo que una vez fue válido, ahora no lo es.
“Los caminos del Señor son inescrutables”, dice
Hay momentos en la vida que no hay tiento que valga, que te das cuenta que estás desarmado ante las circunstancias, que has llegado “sin peto y sin espaldar”.
Golpes bajos, en plena década de los ochenta, decía en una de sus canciones que eran “malos tiempos para la lírica”, cierto, eran y son malos tiempos para la lírica y el romanticismo en una sociedad donde la escala de valores humanos está en declive, donde los códigos de honor se extinguen, donde se confunde el romanticismo con la cursilería.
Con este panorama y en horas de desaliento, yo sigo echando mano de la buena lírica de poetas como León Felipe que con sus versos nos recuerda la figura de Don Quijote, que aunque demente, demostró ser un personaje en quien uno podría confiar.
Yo, a veces, al igual que el poeta, “en la playa de Barcino, frente al mar”, también le grito a Don Quijote:“-Hazme un sitio en tu montura”.
VENCIDOS...
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...
Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar...
va cargado de amargura...
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar...
va cargado de amargura
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar...
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...
va cargado de amargura...
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.
Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar...
y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado,
hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar.
Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo
y llévame a ser contigo
pastor...
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar...









mixcelaneas dijo
"Hay momentos en la vida que no hay tiento que valga, que te das cuenta que estás desarmado ante las circunstancias, que has llegado “sin peto y sin espaldar”".
Y VAYA SI LOS HAY, AMIGA!!Como vos decís, la vida nos sorprende, y a veces no gratamente.
Un abrazo, que tengas muy feliz domingo!!
29 Junio 2008 | 02:52 AM