Mi Amiga
Tengo una amiga a la cual quiero mucho, la conozco desde hace muchos años, ha estado junto a mí en los mejores y en los peores momentos de mi vida, algunas veces creo que no podría vivir sin ella y otras desearía tenerla lejos, tanto como para no volver hablar nunca más con ella.
Mi amiga es un aguafiestas, siempre recriminando, criticando lo que digo, lo que escribo, lo que hago…acabo por no hacerle caso, si fuera por ella no haría muchas de las cosas que hago, y las veces que las dejo de hacer, es por su culpa, por escuchar sus recomendaciones, sus consejos.
También debo decir que más de una vez he tenido que darle la razón.
El día que discuto con ella, es terrible, no le puedes llevar la contraria, yo intento explicarle mis razones y ella ni escucha, sólo reprocha, no me deja ni hablar, y ahí ya no la aguanto, la mando a paseo y no le dirijo la palabra durante un buen rato.
Luego es ella quien se acerca, mansa, sosegada, tiene su manera especial de pedir disculpas. Me susurra: ”Anda, no te enfades, he sido muy dura contigo, muy crítica, pero entiéndeme, yo sólo quiero que veas las cosas desde otro punto de vista”. Y entonces no tengo más remedio que hacer las paces con mi amiga y seguir juntas como hasta ahora.
Y son en esos momentos, cuando volvemos a ser amigas, que me acuerdo de los versos de Machado:
“Converso con el hombre que siempre va conmigo
-quien habla solo espera hablar a Dios un día-“








mixcelaneas dijo
Uyyy, me imaginé cómo terminaba el cuento, jaja. Lo sé por EXPERIENCIA PROPIA, yo también hablo sola a veces (en casa. No pienses que ando hablando sola por la calle, nooo. Todavía lo controlo, jajja).
Besossss!!!
25 Octubre 2007 | 01:14 PM