Fotos, no
Pues bueno, esta semana otra vez me apunto al “tema”, tengo varios borradores de artículos pendientes de revisar y que aún no he definido del todo. Así que la sugerencia de LaCoctelera me ha inspirado para escribir el post.
Debo decir, que a mí personalmente no me gusta salir en las fotografías, tampoco soy muy aficionada a este arte, ya que los hechos, los paisajes, lo acontecido… los plasmo en mi mente y ahí quedan de por vida. Cuando quiero rememorar... echo mano del archivo oportuno... y a recordar se ha dicho…
“Para no olvidarme de lo que fui”
En las diferentes caras del cubo (obvio que son seis) tengo expuestas mis fotos; desde la primera que me hicieron con tres meses de edad, a la última como adulta, que un día de estos tendré que actualizar porque ya tiene diez años.
El portarretratos en cuestión, lo realicé sólo para mí, no lo tengo expuesto para nadie, y según la época y mi estado de ánimo lo pongo de una cara o de otra. Por ejemplo: el día que no quiero saber nada , giro el dado para que se vea la primera fotografía en la que tenía tres meses, el día que me aburro mucho, le doy la vuelta y pongo una de mi adolescencia. Hay una en que aparezco con poco más de un año, con pasos inseguros pretendo atravesar un pequeño muro, esa la expongo el día que tengo que hacer algo importante, que quiero pisar fuerte, que creo que me voy a comer el mundo (es sólo una mera pretensión).
Desde ayer, y no sé muy bien por que, tengo el día ñoño, será por el terremoto en Perú, ya que cuando L
Pues cuando estoy así, el área del cubo que expongo es esta en donde yo aparezco con cuatro años.
Recuerdo perfectamente el día, era la comunión de mi hermana. La fotografía me la sacó un primo mío bastante más mayor que yo, ocho u diez años más.
Por el gesto de la mano tapando la cara, demostrando vergüenza ante mi primo y con esa timidez... parece como si estuviera diciendo: “Fotos, no”.

Cada vez que paso por delante de la fotografía, la miro y pienso: “Qué tontaina eres”.
Cada uno es como es, tiene sus diferentes facetas, yo tengo la mía pava e irremediablemente debo aguantarme, cargar con ella y con todas las demás me gusten o no.
Creo que las personas a lo largo de nuestra vida llegamos a ser conscientes de nuestros defectos, algunos de ellos los podemos paliar, otros controlar. Pero hay aquellos rasgos innatos que por más que te empeñes no puedes cambiar, y yo, sigo siendo, algunas veces, así de pánfila. Ahora mismo y después de escribir esto,voy a dar la vuelta al dado, a ver si acabo con la tontería de una vez.








Johnny Lomax dijo
De tontaina, nada. Lo sé.
Bss.
17 Agosto 2007 | 02:00 PM